A:
Yo no sé porqué me pegó. Miren. Miren cómo me sangra. Miren. ¿Quieren ver? Miren cómo sangro. Ésto es lo que tengo por dentro: un globo espeso, negro, bulboso y dulzón. Lo sé porque lo he probado y es dulce o casi casi. No les voy a dar, porque es mío y es para mí. Es así: a veces (casi siempre) me lastimo. Por ejemplo me lastimo las rodillas, que es lo que más me lastimo hoy por hoy, y entonces paso un dedo y pruebo y es dulce. Pero es dulce para mí porque es mío y soy yo, dulce, cómo quisiera, cómo quisiera ser así de dulce cuando me miran, cuando me ven, cuando me prueban. Pero no quiero que me prueben, la verdad. Una burbuja de sangre es así: te ponés unas zapatillas grises y te escapás una siesta y es febrero. Saltás un canal y hay espinas que tienen que ser de algarrobo y una espina de seguramente algarrobo se te clava justito donde
(Aquiles tenía ese punto débil, pobre mortal Aquiles. Canta, oh, Diosa, oh, Diosa, canta, canta, la cólera del Pélida Aquíleo que causó infinitos males a los aqueos y que precipitó al Hades tantas almas de ilustres guerreros. Cumplíase la voluntad de Zeus. Canta, oh, Diosa. Serví para algo, oh, Diosa)
la carne es muy blanda entre lo que es el talón y lo que es el resto de mi pie, que tanto agradezco tener, la verdad, dado que los nenes esos de la Talidomida no tienen, parece, pies. Qué cagada la Talidomida. Qué cagada esto que nos están haciendo, como por ejemplo la espina de seguramente algarrobo, que cuando me la saco sale limpia mientras que de mi
Talón
pie brota una sola gota burbuja globo de (sangre) mí, negra roja saramaga ensordecedora espeluznante-thriller, de (sangre) mí brillante grassiosa. Eso brota de mí y eso debería haber dejado brotar por única vez, antes de que lloviera sobre Granada.
Después, debería haber dejado todos mis canales cerrados, para que nunca nada tan dulce, rojo, redondo, globo, y bello hubiera salido de mí. Para que nunca la Talidomida y nunca lluvia sobre Granada y nunca seguramente algarrobo.
B:
Miren cómo llueve. He dicho Granada y hemos decidido venir, con este bolso. Y ahora miren cómo llueve, justo hoy, aquí en Granada, de suerte que este bolso lleno de cartas viejas y de fotos viejas y de sábanas usadas, viejas, se me moja y no puedo llegar a tiempo para ganarle a esta tristeza de seguramente algarrobo. Me he traído a Granada un bolso de cartas viejas y fotos viejas y de sábanas usadas y viejas que se mojan bajo la lluvia (justo hoy tiene que llover sobre Granada, donde no llueve nunca), y pesan cada vez más y se van poniendo cada vez más y más tristes y no pueden más de tristes, y se me ocurre que este bolso de cartas, fotos y sábanas podrían entristecer a cuatro o cinco bellas, alegres ciudades todas a la vez, así como entristecen Granada mientras apenas voy llegando, haciendo fuerzas por sonreír, mierda, por alivianar este bolso lleno de cartas tristes, de fotos tristes y de sábanas tristes y viejas de seguramente algarrobo, por hacerlo más liviano y que me permita, mierda, olvidarme de que cruzando un canal por culpa de escaparme, por culpa de querer saltar y por culpa de seguramente algarrobo, una vez me pinché en el
Talón
pie, y de que ahora, mierda, algarrobo, brota una sola burbuja globo gota de (lluvia) mí negra roja saramaga ensordecedora (lluvia) y la mierda si duele. Mierda si duele. Podría al menos no llover. Podría al menos no ser todo tan usado, viejo y triste y algarrobo. Porque cada vez que llueve aquí se corta la luz y uno llega a Granada tratando de que del bolso lleno de tristezas salga por lo menos una puta sonrisa. Pero no. Nada de sonrisas, todo seguramente Talidomida, porque justo hoy tenía que llover sobre Granada, donde no llueve nunca. Me cago en toda la Estadística. Canta, oh, Diosa, la cólera funesta del Pélida Aquíleo, que precipitó a la Alhambra unas patas que no daban de sí ni para salir diez cuadras de paseo por Granada bajo la lluvia.
Qué manera de perder la guita.
C:
Te pegué porque te vi sangrar y cada vez que sangraste me pareciste dulce, aunque no me dejaste probar. Deberías haberme dejado probar, agarrar, remontar, ver volar y reventar tu globo rojo. Quería tu globo rojo, deseaba tu globo rojo y todavía una parte de mí, destrozada por las uñas de cuatro gatitos muertos de hambre, quiere tu globo rojo para poder verlo volar y elevarse y remontar y reventar, para ver qué pasa cuando saltás sobre seguramente algarrobo.
Porque soy Talidomida y quisiera destrozar tu pie, tu sonrisa, tu seguramente algarrobo, tu canal. Quisiera verte remontar y volar y reventar y desmembrarte, si me lo permitís.
Vení, vení, vení y poné en mi regazo tu
Talón
pie cansado de querer saltar sobre seguramente algarrobo, mientras canto, Odiosa, la cólera del Pélida Aquíleo, cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos, y que precipitó al Hades tantas almas de ilustres
Globos rojos.
Justo hoy tenía que llover sobre Granada.
Cuentitos y musiquita. Who cares?
No se pierden nada
Tuesday, April 29, 2014
Sunday, April 27, 2014
Buscando la Luz
¿Entre airampos de luna? Buscando el cielo un condor va, buscando la luz.
Espero que no te importe tanta pequeñez ante tanta belleza y ante tanto San Juan en otoño. Me gustaría una tarde que se hiciera distancia en esta conjugación bonita que tenemos. ¿Qué más hace falta? Besos de mi raza, amor mío. Ese es su respiro.
Entre airampos de luna, como mi ser resucitará buscando la luz. La tarde se hace distancia cuando inclinás la cabeza y en ese momento en que no te importa más que que te mire, y que te vea, y que me mires, y que simplifiquemos las variables encima del sofá y que nos riamos de la tarde cuando el día dura cincuenta horas.
¿Y si simplificamos? ¿Y si nos volvemos más inocentes? ¿Qué ves cuando me ves? ¿Y si dejamos de pensar tanto? No puedo con tantas personas. No me importan tantas personas. Apenitas si puedo conmigo.
Es viernes, viernes, viernes. Apenitas nada.
Espero que no te importe tanta pequeñez ante tanta belleza y ante tanto San Juan en otoño. Me gustaría una tarde que se hiciera distancia en esta conjugación bonita que tenemos. ¿Qué más hace falta? Besos de mi raza, amor mío. Ese es su respiro.
Entre airampos de luna, como mi ser resucitará buscando la luz. La tarde se hace distancia cuando inclinás la cabeza y en ese momento en que no te importa más que que te mire, y que te vea, y que me mires, y que simplifiquemos las variables encima del sofá y que nos riamos de la tarde cuando el día dura cincuenta horas.
¿Y si simplificamos? ¿Y si nos volvemos más inocentes? ¿Qué ves cuando me ves? ¿Y si dejamos de pensar tanto? No puedo con tantas personas. No me importan tantas personas. Apenitas si puedo conmigo.
Es viernes, viernes, viernes. Apenitas nada.
Sunday, April 20, 2014
Quica
Chau, vieja maravillosa. Fue hermoso tenerte ¿sabés? Nos vemos si es que nos vemos, y de verdad espero verte.
Te quiero niñito. Te quiero ahora.
Te quiero.
Te quiero niñito. Te quiero ahora.
Te quiero.
Tuesday, April 1, 2014
La grasa del caldito
Aquí andamos, linchando sospechosos. Porque nos sentimos desprotegidos. Que se dice así: Hay... Un... Estado... Ausente. ¿A ver? Repitan: Hay un Estado Ausente.
La receta del texto de una tal Diana Cohen Agrest Filósofa, publicado hoy en "Clarín" es interesante porque vamos a estar leyéndola y escuchándola por estos días hasta que ocurra la siguiente tragedia que nos haga olvidar que una manga de sociópatas mató a un pibe por chorro. Que habría que ver, pero no importa. La receta: dos eufemismos y tres frases hechas fáciles de repetir. Como un budín Exquisita para elaborar algo que parezca tu propio pensamiento.
Dos eufemismos: Sociedad Desprotegida y Reacción Ciudadana (este puede ir acompañado por el adjetivo "lamentable", que permite aparente toma de distancia. Aparecer como un observador indignado a la vez que objetivo).
Tres frases hechas: Estado Ausente, Estado que No Funciona Como Debería y Estado que No Defiende.
Vas a escuchar y leer muchos análisis que no intentan otra cosa que no sea darle un significado a lo que carece de tal, proporcionar motivación por escrito al odio de clase, y justificar los crímenes cometidos al amparo del anonimato por parte de estos émulos del Ku Klux Klan, porque son una manga de hijos de una gran puta que levantan sospecha ante la contemplación del aspecto de pobre, villero y matable de un pibe. Y en levantando sospecha ya que estamos levantan palo y piedra y van y matan al tal vez chorro. Y piensan, y dicen, que así van a aprender, como si fuera tan fácil. Como sí aprender se aprendiera bajo las patadas de sesenta bestias.
Estos análisis que vas a escuchar y leer, tienen el espesor de la capa de grasa en una olla de sopa. La espumadera está a cargo de un par de hijos de puta que se encogen de hombros y dicen "¿y qué querés?" También tiene a su servicio los mecanismos que le permiten levantar el fueguito de la hornalla, más o menos porque para tanto no le da. Pero le van marcando el compás y le van regalando las cuotitas de impunidad que se necesitan para poder mentir a lo pavote y avivar y legitimar el odio asesino de la gente bien.
Como a estos razonamientos sesudos de los Agrest Filósofa de esta generosa tierra que pulularán por los medios durante una o dos semanas, los vas a escuchar mucho, no los voy a repetir aquí. Tampoco voy a andar leyendo entre líneas en la grasa del caldito.
Los hijos de puta instigadores están a la vista, aunque empiecen el discurso con "Ojo, no es que yo." Hijos de puta instigadores que quieren que el Estado esté ausente solamente en lo estrictamente fiscal financiero: protegéme de bolivianos y chorros, que son sinónimos, que a mi guita la protejo yo.
Los sicarios quedarán impunes, porque cuando estén identificados por sus propias cámaras de seguridad, los van a ir a defender la hordas indignada de la cacerola justiciera. Y dale que va. Ese Código Penal es el que quieren.
Abrazos
La receta del texto de una tal Diana Cohen Agrest Filósofa, publicado hoy en "Clarín" es interesante porque vamos a estar leyéndola y escuchándola por estos días hasta que ocurra la siguiente tragedia que nos haga olvidar que una manga de sociópatas mató a un pibe por chorro. Que habría que ver, pero no importa. La receta: dos eufemismos y tres frases hechas fáciles de repetir. Como un budín Exquisita para elaborar algo que parezca tu propio pensamiento.
Dos eufemismos: Sociedad Desprotegida y Reacción Ciudadana (este puede ir acompañado por el adjetivo "lamentable", que permite aparente toma de distancia. Aparecer como un observador indignado a la vez que objetivo).
Tres frases hechas: Estado Ausente, Estado que No Funciona Como Debería y Estado que No Defiende.
Vas a escuchar y leer muchos análisis que no intentan otra cosa que no sea darle un significado a lo que carece de tal, proporcionar motivación por escrito al odio de clase, y justificar los crímenes cometidos al amparo del anonimato por parte de estos émulos del Ku Klux Klan, porque son una manga de hijos de una gran puta que levantan sospecha ante la contemplación del aspecto de pobre, villero y matable de un pibe. Y en levantando sospecha ya que estamos levantan palo y piedra y van y matan al tal vez chorro. Y piensan, y dicen, que así van a aprender, como si fuera tan fácil. Como sí aprender se aprendiera bajo las patadas de sesenta bestias.
Estos análisis que vas a escuchar y leer, tienen el espesor de la capa de grasa en una olla de sopa. La espumadera está a cargo de un par de hijos de puta que se encogen de hombros y dicen "¿y qué querés?" También tiene a su servicio los mecanismos que le permiten levantar el fueguito de la hornalla, más o menos porque para tanto no le da. Pero le van marcando el compás y le van regalando las cuotitas de impunidad que se necesitan para poder mentir a lo pavote y avivar y legitimar el odio asesino de la gente bien.
Como a estos razonamientos sesudos de los Agrest Filósofa de esta generosa tierra que pulularán por los medios durante una o dos semanas, los vas a escuchar mucho, no los voy a repetir aquí. Tampoco voy a andar leyendo entre líneas en la grasa del caldito.
Los hijos de puta instigadores están a la vista, aunque empiecen el discurso con "Ojo, no es que yo." Hijos de puta instigadores que quieren que el Estado esté ausente solamente en lo estrictamente fiscal financiero: protegéme de bolivianos y chorros, que son sinónimos, que a mi guita la protejo yo.
Los sicarios quedarán impunes, porque cuando estén identificados por sus propias cámaras de seguridad, los van a ir a defender la hordas indignada de la cacerola justiciera. Y dale que va. Ese Código Penal es el que quieren.
Abrazos
Monday, February 24, 2014
"Pasan cosas raras"
Eso dice McManus en "The Usual Suspects" de Bryan Singer, cuando ya está muerto.
Dejás de ver a la gente por un tiempo y la gente empieza a hacer cosas raras.
Piden un espresso calentito y lo echan en un vaso alto lleno de hielo. Toman helado de brócoli, de zanahoria o de berenjena con jengibre y te dicen que está buenísimo. Hacen cosas extrañas con la cerveza, como sopa o una salsa que le ponen a unos tallarines integrales marrones con aspecto de lombrices. Escuchan versiones electrónicas de "Smells Like Teen Spirit" o versiones chill-out de "Another Brick in The Wall". Algunos escuchan conciertos enteros de tango tecno, con una cantante sampleada hasta la náusea.
Algunos creen en ángeles o en constelaciones familiares o en ambas cosas a la vez. Otros te dicen que son Libra y a la vez Perro con ascendente en Rata, y que esa es la razón por la cual este año les va a ir bárbaro, no como el año pasado que fue el año de la Cítara, motivo por el cual se les vivían saltando las térmicas en el quincho y el asado se les pasaba o les quedaba arrebatado.
Dejan de abrir los signos de interrogación, ponen dos o más signos de admiración, dejan de poner las tildes que les quedaban tan bonitas, y dejan de conjugar más o menos bien. Se olvidan de que los adjetivos tienen género y número.
Otros "hacen terapia", que quiere decir que van a un profesional que los ayuda a descubrir que la culpa de todo lo que les pasa y de lo que hacen la tiene algo que les pasó cuando eran chiquitos, y que el pene es un símbolo fálico, y que tal vez deberían revisar ciertas conductas y hábitos, ya que si pierden la llave de casa quiere decir que no quieren entrar, porque parece que todo en realidad es aposta, hasta si te resfriás. Es una cosa que dura años, sale carísima y que (sospecho yo) no cura absolutamente nada. Es más: ni siquiera busca curar nada, sino descubrir cosas que por algo hemos cubierto.
Hay que visitar más seguido a la gente que uno quiere. Hay que cuidarlos. Tengo que ir a verte, tengo que asegurarme de que sigas siendo vos. Tengo que recordarte que solías ser maravillosa conmigo cuando yo no podía más de tristeza, y que sabías reírte con todos los dientes a la vista y que me supiste decir "Eres más malo que Keyser Soze", porque yo insitía en que ese vestido verde te quedaba de maravillas, y que debías comprártelo (debí habértelo regalado). Tengo que ir.
Hay que cuidar de los hermanitos, porque vieras cómo tienden a descarriarse.
No como uno, que es tan normal.
Abrazos.
Dejás de ver a la gente por un tiempo y la gente empieza a hacer cosas raras.
Piden un espresso calentito y lo echan en un vaso alto lleno de hielo. Toman helado de brócoli, de zanahoria o de berenjena con jengibre y te dicen que está buenísimo. Hacen cosas extrañas con la cerveza, como sopa o una salsa que le ponen a unos tallarines integrales marrones con aspecto de lombrices. Escuchan versiones electrónicas de "Smells Like Teen Spirit" o versiones chill-out de "Another Brick in The Wall". Algunos escuchan conciertos enteros de tango tecno, con una cantante sampleada hasta la náusea.
Algunos creen en ángeles o en constelaciones familiares o en ambas cosas a la vez. Otros te dicen que son Libra y a la vez Perro con ascendente en Rata, y que esa es la razón por la cual este año les va a ir bárbaro, no como el año pasado que fue el año de la Cítara, motivo por el cual se les vivían saltando las térmicas en el quincho y el asado se les pasaba o les quedaba arrebatado.
Dejan de abrir los signos de interrogación, ponen dos o más signos de admiración, dejan de poner las tildes que les quedaban tan bonitas, y dejan de conjugar más o menos bien. Se olvidan de que los adjetivos tienen género y número.
Otros "hacen terapia", que quiere decir que van a un profesional que los ayuda a descubrir que la culpa de todo lo que les pasa y de lo que hacen la tiene algo que les pasó cuando eran chiquitos, y que el pene es un símbolo fálico, y que tal vez deberían revisar ciertas conductas y hábitos, ya que si pierden la llave de casa quiere decir que no quieren entrar, porque parece que todo en realidad es aposta, hasta si te resfriás. Es una cosa que dura años, sale carísima y que (sospecho yo) no cura absolutamente nada. Es más: ni siquiera busca curar nada, sino descubrir cosas que por algo hemos cubierto.
Hay que visitar más seguido a la gente que uno quiere. Hay que cuidarlos. Tengo que ir a verte, tengo que asegurarme de que sigas siendo vos. Tengo que recordarte que solías ser maravillosa conmigo cuando yo no podía más de tristeza, y que sabías reírte con todos los dientes a la vista y que me supiste decir "Eres más malo que Keyser Soze", porque yo insitía en que ese vestido verde te quedaba de maravillas, y que debías comprártelo (debí habértelo regalado). Tengo que ir.
Hay que cuidar de los hermanitos, porque vieras cómo tienden a descarriarse.
No como uno, que es tan normal.
Abrazos.
Saturday, February 8, 2014
Violencia Rivas
Sólo esto diré: La violencia y la agresión física no tienen género. Lo sé y tengo ejemplos más cercanos que los que quisiera tener. Las etadísticas están harto sesgadas.
Es hora de que los varoncitos empecemos a denunciar.
Abrazos.
Es hora de que los varoncitos empecemos a denunciar.
Abrazos.
Saturday, January 25, 2014
Ahí tenés tu devaluación, hijo de puta.
Ahí está, hijos de mil putas. ¿Lo querés? Lo tenés.
Me voy a tomar, por ese precio, la libertad de mandarlos a todos a la reputísima madre que los remil parió.
Váyanse a la mierda, Socialistas, Horrendos Cineastas, Conchudos Intachables: métanse la matriz productiva en su intachable culo y háganse un fracking a ver si se enteran de qué se trata. Y ya puestos, váyase a la concha de su madre toda la puta izquierda del trotskista, marxista, leninista, castrista, stalinista, illyakuriakista: golpista, pajera, imbécil, burguesa, adolscente y desestabilizadora del orto, incapaz de ganar una puta elección decente y llorando por la novia perdida. Andáte a la reputísima madre que te remil parió, Obrero, que hablás del colapso y del espacio de debate. Debatíme ésta, la concha de tu madre. Basura golpista, sorete de mierda, alternativa del orto ¿Para quién laburás, hijo de una gran puta? ¿Me querés hacer creer que no sé para quién jugás, hijo de puta, después de tantos años de política? ¿Te creés que soy pelotudo, la concha de tu puta madre? ¿Te creés que mis viejos me hicieron militante a los seis años para que no distintinguiera entre un buen discurso y una payasada como la tuya, sorete de cuarta? Váyanse a la reputa madre que los parió, concha de su madre, que laburan para sí mismos y para cuatro pelotudos. Prefiero a un milico antes que a ustedes, hijos de puta, porque al menos sé que me quieren clavar y por dónde.
Váyanse a la mierda todos los aspirantes a ricos y los aspirante a pobres. Burgués culto de mierda, para quien "Peronista" es un insulto y que te acordás por feisbuc de cuándo se murió Perón. Fumámela, sorete, burgués renegado. Sos la peor de las mierdas, porque jamás de los jamases vas a saber qué es ser descastado, despreciado, negro, cabeza, peronista, no porque no puedas sino porque sos un egocéntrico de mierda. Mierda y palos para vos, basura: disfrutá de tu devaluación, sorete hijo de puta pagado de vos mismo y vestido de feria americana. Váyanse a la puta concha de su puta madre, falsos de mierda que lloran por no poder comprar cien dólares, mil dólares, diez mil dólares o cien mil dólares para irse de vacaciones a Miami, para presumir de iPhone o para comprar un departamento en Villa Cajeta. Gente de mierda para quienes el banana daikiri es sinónimo de glamour, y que son la fuerza de choque de los que con tres millones y medio tuercen el destino del país. Que les aproveche, y ojalá que revienten y que pueda verlos reventar.
Váyanse a la reputísima madre que los parió todos los ágrafos del orto que aportan a Greenpeace cinco dólares de la tarjeta de crédito para protegerme los glaciares, atacar plataformas petroleras en rusia y luchar contra los transgénicos. Hijos de una gran puta a quienes no les chispean las neuronas para darse cuenta de que ese tipo de militancia ambientalista es solo importante para poner palos en la rueda el desarrollo del tercer mundo, mientras que en el Norte queman combustibles fósiles como si fueran fuegos artificiales el cuatro de julio y se cagan en el protocolo de Kyoto. Ojalá se pudran en una prisión siberiana por imbéciles y por hijos de puta. Y principalmente los soretes que se hacen los sabedores y que hablan de lo que no saben. Sos CEO de una multinacional y dirigís un negocio, la reputísima madre que te remil parió. Al menos tené la dignidad de reconocerlo, la concha de tu madre.
Que se vayan a la puta madre que los remil parió todos los sojeros, todos los mercaderes, todos los financistas, todos los criadores de vacas, los tamberos, los viñateros, los bodegueros, los aceiteros, manga de obesos de mierda cuya fealdad refleja la de sus almas, retratos de Dorian Gray vivientes, ojalá se pudran. Háganse una enema con las 4x4, métanse los tractores en el recto y empújenlos con los conchudos golpistas de Grondona y Biolcatti. Hijos de puta avaros de mierda, ojalá se les ponga verde dólar el minúsculo pene de tanto no darle uso más que con gatos caros, igual de bulímicos que sus conchudas mujeres, vulgares prostitutas lo mismo que ustedes.
Que se vayan a la concha de su madre los sindicalistas golpistas, los periodistas que quieren tomarme por pelotudo poniendo cara de que saben cosas que yo ignoro, váyanse a la puta madre que los reparió mis amigos que festejan como un triunfo propio el triunfo de una medida que satisface los intereses de cuatro gordos a quienes les deseo un buen cáncer en las pelotas.
Váyanse a la puta madre que los parió todos los tibios con los que alguna vez supe contar, que se les entibien las gónadas así pueden usarlas en sus actividades masturbatorias. Váyanse a la reputísima madre que los parió, porque tienen donde caerse muertos, hijos de puta, y no tienen ni un cachito de solidaridad ni de dignidad ni de memoria, y jamás juegan el partido que deben jugar de tanto pajearse frente al espejo. Dejen de mentarme a Keynes cuando se quieren solo a ustedes mismos. Váyanse a la mierda y revuélquense allá: No quiero su compañía, prefiero quedarme al costado del camino y tener la esperanza de verlos pasar vomitando sus hígados.
Y váyase a la mierda todo este mundo, que debería haber volado en mil pedazos en 1946, y debería haber quedado al mando de cuatro cucarachas, que son mucho mejor gente que todos los puteados acá y todos los que no puteo porque me dan incluso más asco.
Me voy a tomar, por ese precio, la libertad de mandarlos a todos a la reputísima madre que los remil parió.
Váyanse a la mierda, Socialistas, Horrendos Cineastas, Conchudos Intachables: métanse la matriz productiva en su intachable culo y háganse un fracking a ver si se enteran de qué se trata. Y ya puestos, váyase a la concha de su madre toda la puta izquierda del trotskista, marxista, leninista, castrista, stalinista, illyakuriakista: golpista, pajera, imbécil, burguesa, adolscente y desestabilizadora del orto, incapaz de ganar una puta elección decente y llorando por la novia perdida. Andáte a la reputísima madre que te remil parió, Obrero, que hablás del colapso y del espacio de debate. Debatíme ésta, la concha de tu madre. Basura golpista, sorete de mierda, alternativa del orto ¿Para quién laburás, hijo de una gran puta? ¿Me querés hacer creer que no sé para quién jugás, hijo de puta, después de tantos años de política? ¿Te creés que soy pelotudo, la concha de tu puta madre? ¿Te creés que mis viejos me hicieron militante a los seis años para que no distintinguiera entre un buen discurso y una payasada como la tuya, sorete de cuarta? Váyanse a la reputa madre que los parió, concha de su madre, que laburan para sí mismos y para cuatro pelotudos. Prefiero a un milico antes que a ustedes, hijos de puta, porque al menos sé que me quieren clavar y por dónde.
Váyanse a la mierda todos los aspirantes a ricos y los aspirante a pobres. Burgués culto de mierda, para quien "Peronista" es un insulto y que te acordás por feisbuc de cuándo se murió Perón. Fumámela, sorete, burgués renegado. Sos la peor de las mierdas, porque jamás de los jamases vas a saber qué es ser descastado, despreciado, negro, cabeza, peronista, no porque no puedas sino porque sos un egocéntrico de mierda. Mierda y palos para vos, basura: disfrutá de tu devaluación, sorete hijo de puta pagado de vos mismo y vestido de feria americana. Váyanse a la puta concha de su puta madre, falsos de mierda que lloran por no poder comprar cien dólares, mil dólares, diez mil dólares o cien mil dólares para irse de vacaciones a Miami, para presumir de iPhone o para comprar un departamento en Villa Cajeta. Gente de mierda para quienes el banana daikiri es sinónimo de glamour, y que son la fuerza de choque de los que con tres millones y medio tuercen el destino del país. Que les aproveche, y ojalá que revienten y que pueda verlos reventar.
Váyanse a la reputísima madre que los parió todos los ágrafos del orto que aportan a Greenpeace cinco dólares de la tarjeta de crédito para protegerme los glaciares, atacar plataformas petroleras en rusia y luchar contra los transgénicos. Hijos de una gran puta a quienes no les chispean las neuronas para darse cuenta de que ese tipo de militancia ambientalista es solo importante para poner palos en la rueda el desarrollo del tercer mundo, mientras que en el Norte queman combustibles fósiles como si fueran fuegos artificiales el cuatro de julio y se cagan en el protocolo de Kyoto. Ojalá se pudran en una prisión siberiana por imbéciles y por hijos de puta. Y principalmente los soretes que se hacen los sabedores y que hablan de lo que no saben. Sos CEO de una multinacional y dirigís un negocio, la reputísima madre que te remil parió. Al menos tené la dignidad de reconocerlo, la concha de tu madre.
Que se vayan a la puta madre que los remil parió todos los sojeros, todos los mercaderes, todos los financistas, todos los criadores de vacas, los tamberos, los viñateros, los bodegueros, los aceiteros, manga de obesos de mierda cuya fealdad refleja la de sus almas, retratos de Dorian Gray vivientes, ojalá se pudran. Háganse una enema con las 4x4, métanse los tractores en el recto y empújenlos con los conchudos golpistas de Grondona y Biolcatti. Hijos de puta avaros de mierda, ojalá se les ponga verde dólar el minúsculo pene de tanto no darle uso más que con gatos caros, igual de bulímicos que sus conchudas mujeres, vulgares prostitutas lo mismo que ustedes.
Que se vayan a la concha de su madre los sindicalistas golpistas, los periodistas que quieren tomarme por pelotudo poniendo cara de que saben cosas que yo ignoro, váyanse a la puta madre que los reparió mis amigos que festejan como un triunfo propio el triunfo de una medida que satisface los intereses de cuatro gordos a quienes les deseo un buen cáncer en las pelotas.
Váyanse a la puta madre que los parió todos los tibios con los que alguna vez supe contar, que se les entibien las gónadas así pueden usarlas en sus actividades masturbatorias. Váyanse a la reputísima madre que los parió, porque tienen donde caerse muertos, hijos de puta, y no tienen ni un cachito de solidaridad ni de dignidad ni de memoria, y jamás juegan el partido que deben jugar de tanto pajearse frente al espejo. Dejen de mentarme a Keynes cuando se quieren solo a ustedes mismos. Váyanse a la mierda y revuélquense allá: No quiero su compañía, prefiero quedarme al costado del camino y tener la esperanza de verlos pasar vomitando sus hígados.
Y váyase a la mierda todo este mundo, que debería haber volado en mil pedazos en 1946, y debería haber quedado al mando de cuatro cucarachas, que son mucho mejor gente que todos los puteados acá y todos los que no puteo porque me dan incluso más asco.
Subscribe to:
Posts (Atom)